Programa de inclusión social por la música
El presente Proyecto está centrado en la atención de un conjunto de graves problemáticas que padecen los/as niños/as y jóvenes que habitan en zonas marginales de América Latina y el Caribe.
Los grupos familiares que allí habitan presentan un alto grado de pobreza y vulnerabilidad social, afectando especialmente la integración positiva en la sociedad de la franja etárea de población comprendida entre los 6 y 18 años de edad.
Pueden enunciarse como principales problemas que los afectan:
- Carencia de estimulación adecuada.
- Mala alimentación y falta de cuidados de la salud.
- Falta de apoyo y de seguimiento familiar del rendimiento escolar.
- Dificultades en la adaptación al sistema escolar formal y ausentismo reiterado.
- Tiempo libre limitado al vagabundeo en la calle; no existen espacios de recreación y deportes en los barrios. La zona tampoco ofrece acceso a actividades de orden cultural tales como educación artística.
- Situación de violencia en todos los ámbitos, en muchos casos vinculada con las adicciones. Códigos de comunicación violenta entre los niños, adolescentes y adultos, que interfieren en el aprendizaje de habilidades sociales: solidaridad, ayuda mutua, cuidado del medio ambiente, ciudadanía, etc.
- Zona considerada por el Estado como “zona de riesgo”, haciendo referencia al alto nivel delictivo de los barrios que la integran.
- Discriminación negativa de la población en general hacia los grupos poblacionales que habitan en esa zona.
Estos factores obstaculizan seriamente la inserción e integración positiva a la sociedad de estos niños y jóvenes, y traen además como consecuencia dificultades en el aprendizaje escolar y frecuente repitencia en la Educación Primaria.
Por otra parte, es posible observar, en la franja etárea de entre 12 y 18 años, altos porcentajes de abandono del Ciclo Secundario, así como muy bajo rendimiento escolar de los que permanecen en el sistema.
Descripción y objetivos del programa
La expresión artística en general y la música en particular se constituyen en un medio excelente para aproximarse a los niños/as y jóvenes beneficiarios/as del Proyecto, y para generar, con ellos y sus familias, transformaciones positivas que permitan mejorar sus condiciones de vida actuales y futuras y su inserción positiva en la sociedad.
Es sabido que la música es un factor clave para el desenvolvimiento integral de la personalidad de los niños/as y jóvenes y para despertar y desarrollar capacidades de percepción, comunicación, autodisciplina y autoconfianza,
creatividad, sentido de responsabilidad, sensibilidad estética, trabajo en equipo, memoria, atención, disciplina, concentración, discernimiento, voluntad, análisis y síntesis, así como para la formación en otros valores y principios que resultan tan necesarios de adquirir y consolidar desde edades tempranas.
El Proyecto apunta al logro de un propósito claro y concreto – la conformación y desarrollo de una Orquesta de Niños y Jóvenes.
La formación musical y la inserción de estos/as niños/as y jóvenes en la Orquesta, se constituye así en la estrategia elegida para convocarlos/as y trabajar con ellos/as, como beneficiarios/as directos/as del Proyecto.
Esta estrategia no sólo permitirá la formación musical y el descubrimiento de talentos en estos sectores de extrema pobreza, sino que en torno a ella confluyen un conjunto de propósitos y acciones que mejorarán la
inserción social de los/as beneficiarios/as: apoyo en la satisfacción de sus necesidades básicas, fortalecimiento de la estima personal, entrenamiento en habilidades sociales, permanencia en el sistema educativo formal
con la consecuente mejora en sus desempeños escolares, mayor involucramiento de las familias en la vida y proyectos de sus hijos/as, etc.
Desde el punto de vista social, por otra parte, una orquesta conformada con niños/as y jóvenes provenientes de estos sectores vulnerables permite desmitificar las salas de concierto, brindándoles el verdadero sentido social que deben tener,
transformar límites convencionales con respecto a temas como género, relación jóvenes-adultos, jóvenes-familia, y movilizar a la comunidad, ya que en el proyecto participan entre 80 y 100 beneficiarios y sus familiares, lo que da un mínimo total de beneficiarios directos e indirectos de 600 personas involucradas en las diversas actividades.
Asimismo, fomenta la máxima participación de los líderes comunitarios y de la prensa local para incrementar el efecto multiplicador e impacto del proyecto.
Objetivos específicos
Los niños/as y jóvenes beneficiarios/as del Proyecto lograrán:
- Desarrollar habilidades y aptitudes musicales que les permitan ejecutar los instrumentos que compondrán la Orquesta.
- Mejorar sus pautas de actuación social cotidiana e incorporar conductas y habilidades sociales basadas en valores y principios que favorezcan su integración positiva en el proyecto y en la sociedad en su conjunto.
- Disminuir el grado de ausentismo y mejorar su rendimiento escolar.
- Fortalecer los vínculos familiares y comunitarios.
- Elevar su estima personal y fortalecer aspectos resilientes.
- Mejorar su estado nutricional.
- Participar activamente de actividades artísticas, sociales y formativas que abran nuevos horizontes hacia un futuro de desarrollo.
- Sensibilizar a través de sus logros y actuaciones, al resto de la comunidad y a la sociedad limeña acerca del derecho de todos al acceso a los bienes culturales.
- Brindar por este medio una herramienta de salida laboral en el mediano plazo, que marcará una diferencia en su vida, ya que el entrenamiento orquestal que recibe el beneficiario lo habilita para una temprana profesionalización.
Marco Teórico-Referencial del Proyecto
El cumplimiento de la Misión del CISMAL, dentro del marco filosófico que lo sustenta, implica una fuerte tarea pedagógica para poder lograr cambios de conducta favorables en sus beneficiarios/as.
Esta tarea pedagógica toma como referencia clave el concepto y el enfoque de Resiliencia, que en Ciencias Sociales alude a la “capacidad de afrontar”, a la “habilidad para resurgir de la adversidad, adaptarse, recuperarse y acceder a una vida significativa y productiva (ICCB, Institute on Child Resilience and Family, 1994).