CISMAL.org

Centro de Inclusión Social por la Música para América Latina y el Caribe

Programa de inclusión social por la música

El presente Proyecto está centrado en la atención de un conjunto de graves problemáticas que padecen los/as niños/as y jóvenes que habitan en zonas marginales de América Latina y el Caribe.
Los grupos familiares que allí habitan presentan un alto grado de pobreza y vulnerabilidad social, afectando especialmente la integración positiva en la sociedad de la franja etárea de población comprendida entre los 6 y 18 años de edad.
Pueden enunciarse como principales problemas que los afectan:

Estos factores obstaculizan seriamente la inserción e integración positiva a la sociedad de estos niños y jóvenes, y traen además como consecuencia dificultades en el aprendizaje escolar y frecuente repitencia en la Educación Primaria.
Por otra parte, es posible observar, en la franja etárea de entre 12 y 18 años, altos porcentajes de abandono del Ciclo Secundario, así como muy bajo rendimiento escolar de los que permanecen en el sistema.


Descripción y objetivos del programa

CISMALLa expresión artística en general y la música en particular se constituyen en un medio excelente para aproximarse a los niños/as y jóvenes beneficiarios/as del Proyecto, y para generar, con ellos y sus familias, transformaciones positivas que permitan mejorar sus condiciones de vida actuales y futuras y su inserción positiva en la sociedad.
Es sabido que la música es un factor clave para el desenvolvimiento integral de la personalidad de los niños/as y jóvenes y para despertar y desarrollar capacidades de percepción, comunicación, autodisciplina y autoconfianza, creatividad, sentido de responsabilidad, sensibilidad estética, trabajo en equipo, memoria, atención, disciplina, concentración, discernimiento, voluntad, análisis y síntesis, así como para la formación en otros valores y principios que resultan tan necesarios de adquirir y consolidar desde edades tempranas.

El Proyecto apunta al logro de un propósito claro y concreto – la conformación y desarrollo de una Orquesta de Niños y Jóvenes.
La formación musical y la inserción de estos/as niños/as y jóvenes en la Orquesta, se constituye así en la estrategia elegida para convocarlos/as y trabajar con ellos/as, como beneficiarios/as directos/as del Proyecto. Esta estrategia no sólo permitirá la formación musical y el descubrimiento de talentos en estos sectores de extrema pobreza, sino que en torno a ella confluyen un conjunto de propósitos y acciones que mejorarán la inserción social de los/as beneficiarios/as: apoyo en la satisfacción de sus necesidades básicas, fortalecimiento de la estima personal, entrenamiento en habilidades sociales, permanencia en el sistema educativo formal con la consecuente mejora en sus desempeños escolares, mayor involucramiento de las familias en la vida y proyectos de sus hijos/as, etc.
Desde el punto de vista social, por otra parte, una orquesta conformada con niños/as y jóvenes provenientes de estos sectores vulnerables permite desmitificar las salas de concierto, brindándoles el verdadero sentido social que deben tener, transformar límites convencionales con respecto a temas como género, relación jóvenes-adultos, jóvenes-familia, y movilizar a la comunidad, ya que en el proyecto participan entre 80 y 100 beneficiarios y sus familiares, lo que da un mínimo total de beneficiarios directos e indirectos de 600 personas involucradas en las diversas actividades. Asimismo, fomenta la máxima participación de los líderes comunitarios y de la prensa local para incrementar el efecto multiplicador e impacto del proyecto.


Objetivos específicos

Los niños/as y jóvenes beneficiarios/as del Proyecto lograrán:


Marco Teórico-Referencial del Proyecto

El cumplimiento de la Misión del CISMAL, dentro del marco filosófico que lo sustenta, implica una fuerte tarea pedagógica para poder lograr cambios de conducta favorables en sus beneficiarios/as.
Esta tarea pedagógica toma como referencia clave el concepto y el enfoque de Resiliencia, que en Ciencias Sociales alude a la “capacidad de afrontar”, a la “habilidad para resurgir de la adversidad, adaptarse, recuperarse y acceder a una vida significativa y productiva (ICCB, Institute on Child Resilience and Family, 1994).